La unidad del Espíritu

Unidad, esa extraña palabra
Vivimos en un contexto en el que la unidad brilla por su ausencia, no solo entre países sino incluso dentro de una misma sociedad. ¿Qué importancia tiene que, en medio de este contexto, el pueblo de Dios cultive la unidad?
Halamos con Esteban Muñoz de Morales, presidente de la federación protestante de España y pastor evangélico de la Comunidad de Amor Cristiano en Córdoba.

Lema protestante: unidad en la diversidad.
FEREDE es la entidad que agrupa a la mayoría de iglesias evangélicas en España y Esteban Muñoz de Morales es su presidente desde marzo de 2024, quien considera ésta una gran oportunidad de trabajar por la unidad de los evangélicos en nuestro país.
Muñoz de Morales cree que la iglesia no es la que provoca la unidad, sino que es el espíritu de Dios quien lo hace, conocido como Espíritu Santo, y quienes la conforman están llamados a guardar dicha unidad.
El ser humano es muy complejo y su tendencia natural al ego, al orgullo, a la individualidad, son contrarios a la unidad. Por ello, la unidad en medio de la diversidad solo es posible cuando los cristianos permiten a Dios hacer su trabajo.
En los corazones es donde se produce el fruto del Espíritu Santo, esa paciencia, esa templanza, esa humildad, esa amabilidad, que son necesarias para que la iglesia cumpla su cometido manteniendo la paz.
La Biblia dice que lo esencial del evangelio para todos los cristianos es mantener una misma fe y una misma esperanza; son puntos que ayudan a la unidad. En lo fundamental, unanimidad, y en lo secundario puede haber diversidad.
Jesús nos enseñó la tolerancia con sus palabras y su forma de actuar. Jesús forma parte de la ecuación de la unidad como cabeza de la iglesia, sin él no puede haber unidad.

VER PROGRAMA >>

Todo ayuda para bien

Muy pocas cosas pueden ser más dolorosas para unos padres que ver cómo sus hijos conviven en el día a día con una discapacidad. Son momentos en los que solo un fundamento firme puede llevarte a aceptar esta situación. Es el caso de Antonio y Eva, que en el reportaje nos cuentan su historia.

Convivir con la discapacidad

Hay un dicho popular que reza así: “Todo niño viene con un pan bajo el brazo”, para expresar la dicha de la llegada de ese hijo a la familia. Pero, en muchas ocasiones, no sólo no traen el pan, sino que les falta lo fundamental, la salud.
Para Antonio y Eva, no sólo su primer hijo, sino también el segundo y el tercero nacieron con diferentes discapacidades. Con Antonio, se encontraron ante un diagnóstico de parálisis cerebral que luego cambió. Con Jaime, en principio todo era normal, pero a los pocos años descubren que padece un corioestetoma congénito que deriva en la sordera de un oído, y Mario nació con el Síndrome de Henoch-Schonlein.
Una fe que sostiene
Eva y Antonio han enfrentado cada dificultad con sus hijos con la mayor naturalidad posible, buscando ayuda a nivel asociativo, pero sobre todo firmemente apoyados en la fe que tienen en Jesucristo, desde antes de ser novios.
En medio de la incertidumbre de la enfermedad y de los problemas que surgen, su fe les ha dado la fuerza para ser felices y transmitir a sus hijos esa alegría que mana de una relación personal con Dios.
Además, su carácter emprendedor y vocación evangélica de ayuda al prójimo les ha llevado a volcarse en otras personas en situaciones similares creando una empresa que ha ayudado a muchas familias. A Eva, su experiencia la ha llevado hasta el ayuntamiento de Córdoba como séptima teniente de alcalde, coordinando el área de derechos sociales.

VER PROGRAMA >>
Scroll al inicio