
Un Mundo Volátil
Los valores tradicionales, que han conformado las sociedades modernas en pos del bien común, se dirigen cada vez más a un precipicio llamado bienestar personal. Los expertos aseguran que el desarrollo humano y el bienestar psicológico son signos de nuestra era actual y la definen como meta-modernismo. En esta entrevista, el orientador familiar Juan Varela, nos ayuda a desentrañar esta realidad.
La sociedad líquida
El autor de Mundo Volátil habla de las características de nuestra sociedad líquida actual, y nos advierte de que nos dirigimos hacia una cultura gaseosa sin retorno. Relativismo, hedonismo, sincretismo, y un individualismo radical definen nuestra realidad.
Principio de independencia
De una cultura sólida y predecible anterior navegamos hacia un mundo fragmentado y volátil, donde el individuo se independiza de todo límite.
“El final de esa supuesta independencia del ser humano es lo que se llama la Soberanía del Individuo, que al final aboca a las personas a ser individuos en una isla solitaria enfocados en su autorrealización, despojados de todo lo que implique normas y ética”.
Juan Varela explica que nos estamos olvidando de cuestiones sin las que el ser humano no puede vivir, como las relaciones significativas. La virtualidad jamás podrá sustituir a la realidad.
Teoría de las Anclas
En el contexto de una sociedad que navega a la deriva, el autor propone la Teoría de las Anclas para volver a las relaciones sólidas.
Ancla Familia. Otorga sentido de identidad, arraigo y pertenencia.
Ancla Esperanza. Necesitamos esperanza y motivación
Ancla Integridad. Posverdad y mentira van de la mano.
Ancla Verdad. Es difícil saber hoy qué es la verdad.
Ancla Amor. Sin amor no se puede vivir.
Varela asegura que la Biblia es un libro atemporal, eterno, cuyos valores son válidos para todos los tiempos y en ella encontramos todas estas anclas.

Hospital Evangélico Barcelona
El Hospital Evangélico de Barcelona acaba de estrenar nueva sede en la ciudad coincidiendo con su 145 aniversario. Las actuales instalaciones, modernas y amplias, reflejan el ímpetu de esta longeva institución por servir con excelencia a la sociedad desde los valores cristianos.
La historia de un hospital
El Hospital Evangélico de Barcelona nace en 1879 para cuidar de los evangélicos marginados del sistema oficial y, poco a poco, dio servicio al resto de la población. Ya en la guerra civil su actuación fue clave. Y después, durante la persecución franquista, evitó ser clausurado poniendo su administración bajo la protección de consulados de países de tradición protestante.
Concepto innovador sanitario
Después de dos años y medio de construcción, la nueva sede del Hospital Evangélico de Barcelona duplica el tamaño del antiguo hospital, con más de diez mil metros cuadrados.
Se trata de un concepto innovador de atención hospitalaria que pone al paciente en el centro de la atención sanitaria con espacios amplios y luminosos dotados de sostenibilidad y vanguardia tecnológica.
Francisco Mira, presidente de “Fundació Hospital Evangèlic” se congratula del esfuerzo que el pueblo evangélico ha hecho con su patrimonio particular al servicio de la sociedad catalana.
Solidaridad y futuro
Un gran valor de este proyecto son los voluntarios recurrentes, que acompañan a pacientes y familias, y los voluntarios específicos para la atención espiritual.
Reyes Gualda, directora general del Grupo, expresa que buscan crecer con proyectos de atención domiciliaria, residencias, pisos tutelados y la creación de una School of Compassion para formar profesionales que den un trato lo más humano y cercano al paciente.
El tercer hospital más longevo de Barcelona tiene la mirada puesta en seguir los pasos de Jesús, tal y como hicieron sus predecesores, para dar una cobertura global al paciente atendiendo su cuerpo, alma y espíritu.